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jueves, 17 de noviembre de 2016

HABILIDADES PROSOCIALES (4)

Hola, bienvenidos, hoy os propongo otras cuatro habilidades con las que podremos practicar con nuestros hijos, os llamará la atención que hay ciertas habilidades que también a nosotros nos viene fenomenal practicar, ya que por alguna razón se nos da peor o no lo hacemos de la manera correcta.

  ¡Ánimo, vamos a por otras cuatro!


                   HABILIDAD 5. RECOMPENSARSE UNO MISMO

PASOS:

1. ¿CÓMO LO HIZO? Reflexione con los niños sobre las maneras de evaluar el desempeño propio. Éstas podrían incluir el sentir que algo fue muy difícil pero aún así uno intentó hacerlo, escuchar a alguien que elogia el propio esfuerzo, o tener un sentimiento bueno sobre cómo uno hizo algo.

2. DECIR "QUÉ BIEN LO HICE!" Discuta con ellos sobre el sentimiento de estar orgulloso de uno mismo. Haga hablar a los niños de momentos en los cuales ellos se han sentido de esta manera. Dé ejemplos de otras cosas que ellos podrían decir para premiarse (Ej. "lo hice muy bien", “¡sigue adelante!”, etc).

SITUACIONES SUGERIDAS:

ESCUELA: Ayudaste al maestro o a otro niño o hiciste un buen trabajo en una actividad.

HOGAR: Limpiaste tu cuarto o ayudaste a organizar la mesa.

GRUPO DE PARES: Ayudaste a un amigo a aprender un juego.

COMENTARIOS: Enfatice que una persona no siempre tiene que depender de otros para premiar sus acciones.
ACTIVIDADES RELACIONADAS: Al final del día, permita a cada niño comentarle sobre algún logro que haya obtenido. 



                            HABILIDAD 6. PEDIR AYUDA

PASOS:

1. INTENTARLO: Hable con los niños sobre la importancia de intentar hacer las cosas uno mismo primero. A veces las personas piden ayuda en lugar de intentar algo difícil ellos solos, pero realizar una actividad difícil por sí mismos puede darles un sentimiento de orgullo propio.

2. DECIR "YO NECESITO AYUDA". Reflexione con ellos en torno a que a veces es frustrante cuando algo es difícil, pero recalque la importancia de “hablar amablemente” (Habilidad 2). El niño también puede “decir gracias” (Habilidad 4) después de la ayuda recibida.

SITUACIONES SUGERIDAS:

ESCUELA: Necesitas ayuda para volver a poner las pinturas en el estante.

HOGAR: Necesitas ayuda de uno de tus padres para vestirte para ir a la escuela o para encontrar tu traje de baño.

GRUPO DE PARES: Quieres pedirle a un amigo que te ayude a aprender a montar en bicicleta.

ACTIVIDADES RELACIONADAS:

Haga que los niños enumeren y/o ilustren las actividades en que cada uno es particularmente bueno. 

Discuta las diferencias individuales; remarque que está bien pedir ayuda si se necesita. 

Desarrollar estos listados también puede estimular a los niños para pedirle ayuda a otros compañeros que han mencionado ciertas áreas como fortalezas suyas.


                        HABILIDAD 7. PEDIR UN FAVOR

PASOS:

1. ¿QUÉ QUIERE? Explique que esta habilidad puede usarse para expresar las necesidades o deseos de los niños, pero que el favor pedido debe ser justo. "Decidir si es justo" (Habilidad 29) les ayudará a determinar esto.

2. PLANEAR QUÉ DECIR: Hable sobre la importancia de planear qué decir y hágales pensar en varias maneras de preguntar. Los niños podrían dar también razones para pedir el favor (Ej., "Podría usted correrse un poco por favor?, Es que yo no puedo ver cuando usted se sienta allí").

3. PREGUNTAR: Recuerde a los niños la importancia de “hablar amablemente” (Habilidad 2).

4. DECIR "GRACIAS". Refiérase a “Decir Gracias” (Habilidad 4).

SITUACIONES SUGERIDAS:

ESCUELA: Quieres usar los marcadores que otro niño está usando.

HOGAR: Le pides a uno de tus padres que haga palomitas de maíz.

GRUPO DE PARES: Quieres montar en la bicicleta de un amigo.

COMENTARIOS: Una vez los niños han tenido éxito usando esta habilidad en los juegos de roles, es particularmente importante que practiquen qué hacer cuando el favor no les es concedido. Agregar la afirmación "de todas maneras gracias" o hacer que el niño se involucre en algo diferente, puede ser de utilidad.

ACTIVIDADES RELACIONADAS: Haga una lista de favores que serían justos y otra de aquellos que no lo serían. Por ejemplo, si una persona tiene un paquete de dulces, ¿sería justo pedirle uno? ¿Si una persona tiene un sólo dulce, sería justo pedírselo?

                HABILIDAD 8. IGNORAR A ALGUIEN

PASOS:

1. MIRAR HACIA OTRO LADO: Diga a los niños que no miren a la persona que quieren evitar. Pueden voltear sus cabezas, pueden mirar a un amigo, pueden coger un libro o juguete para mirarlo.

2. "CERRAR" LOS OÍDOS: Diga a los niños que no escuchen lo que la otra persona está diciendo. Si se supone que ellos están escuchando a alguien más, entonces pueden continuar escuchando a esa persona.

3. ESTAR CALLADO: Recuérdeles a los niños que no le digan nada a la persona que está incomodándolos.

SITUACIONES SUGERIDAS:

ESCUELA: Otro niño está hablándote cuando se supone que estás escuchando al maestro.

HOGAR: Un hermano (a) está intentando impedirte que escuches música.

GRUPO DE PARES: Otro niño está intentando interferir en un juego que estás realizando.

COMENTARIOS: 

  • Discuta el hecho de que a veces alguien que está actuando tontamente está intentando de este modo obtener atención. 
  • Una manera buena de enseñarle a esa persona a no actuar así es evitar prestarle cualquier atención en absoluto. 
  • También discuta la idea de que a veces los amigos pueden molestar a otros porque realmente quieren jugar y están solicitándolo de esta manera. En este caso, los niños podrían pedirle al niño que se una al juego. 
  • Finalmente, hable sobre otras formas de ignorar, tales como salir del cuarto en el hogar o involucrarse en otra actividad en la escuela.


miércoles, 16 de noviembre de 2016

EL RINCÓN DE VIRGINIA CARRERA. CÓMO MEJORAR LA ATENCIÓN DE EN NUESTROS HIJOS



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   Aunque a estas edades la atención no es muy prolongada, es necesario comenzar a trabajar sobre ella. Más allá de 10 minutos es complicado que permanezcan atentos a tareas que no sean de su agrado.

   Para mejorar la atención en edad infantil, lo mejor es mediante pequeños juegos. Tareas que les resulten agradables y llamativas harán que trabajen la atención sin demasiado esfuerzo.
 Además, es bueno que, mientras realizan la tarea, digan en voz alta lo que van haciendo; esto les ayudará a interiorizar lo que hacen y a concentrarse más.

   Para trabajar la atención os proponemos los siguientes juegos y actividades:

CON LO QUE NOS RODEA:

Imágenes:

·         Mirar una imagen durante unos segundos, ver lo que hay y después explicar lo que ha visto (sin la imagen delante)

·         Con la imagen delante pedirle que busque objetos en ella.

·         Comenzar con objetos que se vean bien e ir aumentando la dificultad, así logramos que se motive y siga atendiendo.

-Seguir series de objetos: pongo una cera azul, otra roja, otra verde, otra azul, y debe continuarla. Pueden ser con objetos diferentes, con objetos que cambien de color o de forma…

-Jugar a buscar diferencias y parecidos.

-Dibujar una figura (círculo por ejemplo) y llenarla de puntitos sin salirse.

-Puzzles

Importante: antes de comenzar otra tarea acabar la que ha empezado.

JUEGOS EDUCATIVOS

   Existen en el mercado multitud de juegos educativos, todos ellos fomentarán su atención, tan sólo por el hecho de estar centrado en una tarea durante un tiempo. Siempre se recordará que antes de comenzar otra tarea debe acabar la anterior. En los casos en los que a los 5 minutos ya quieren cambiar de actividad, se debe intentar que continúen, ya sea poniéndonos con ellos unos minutos dirigiéndoles la actividad (puede deberse a que se aburren solos) o animándoles a que sigan un poco más.

EN INTERNET

- Hay muchos recursos, como por ejemplo de la página orientaandujar:
o   http://www.orientacionandujar.es/fichas-mejorar-atencion/
-   En la página siguiente hay fichas para todas las edades: http://www.aulapt.org/educacion-especial/atencion/

-  Juegos de buscar diferencias, “memorys” (buscar parejas entre imágenes que están boca abajo). Éstos pueden ser tanto juegos online como juegos en papel o juguetes.

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   En definitiva, podemos encontrar recursos adaptados a todos los bolsillos. Por ello, debemos ponernos como objetivo trabajar la atención de forma específica, como mínimo en períodos de máximo 15 minutos, al menos tres veces en semana.

¡Seguro que tu pequeño/a te lo agradecerá!

jueves, 20 de octubre de 2016

La educación emocional

La inteligencia emocional de los niños de Shapiro, LawrenceOs quiero comentar esta entrada de JESÚS JARQUE GARCÍA, pedagogo, profesor de la universidad de Granada, a cuya página web estoy subcrita. Él nos recomienda un libro, tanto a padres como a educadores: "La Inteligencia emocional de los niños". Jesús Jarque, nos cuenta sus impresiones y lo que podemos encontrar en el libro. Os transcribo la entrada que leí y os cuento que me pongo en marcha para conseguir el libro.


"Me quedo con un párrafo que aparece en las primeras páginas del libro:La Inteligencia emocional de los niños, es el título de un libro que leí hace unos meses.Es un libro que me ha resultado interesante, por el enfoque que presenta de la inteligencia emocional y sobre todo, por las estrategias que recomienda.

En esta entrada os comento todas mis impresiones después de haberlo leído y tomado muchas notas. 

La inteligencia emocional de los niños, un libro de 1997

Lo primero que me llamó la atención buscando libros sobre el tema era que el libro estaba editado en 1997. Se puede considerar un libro antiguo. Pero hace ya algunos años, que descubrí en psicología y pedagogía, lo nuevo no es garantía de ser mejorque lo antiguo. Hace tiempo que mi intuición me suele decir justamente lo contrario.
Mi intuición no me ha engañado con el libro de Shapiro: ha resultado ser un libro muy bueno.

Realismo y sentido común

Me ha resultado un libro realista a la hora de analizar las situaciones y proponer soluciones. Y también algo que cada vez escasea más en la pedagogía y psicología: sentido común.
Con esto quiero decir, que al terminar el libro, y durante su lectura, uno puede tratar de aplicar las estrategias que se recomiendan de una manera, más o menos normalizada.

Otros valores

No sé si debido a que el libro se escribió hace casi 20 años, o que está escrito en un contexto sin tantos prejuicios, pero me ha gustado también que aborda cuestiones “políticamente incorrectas”, pero llenas como decía antes de sentido común.
Se habla de la importancia de los modales y de enseñar modales a los niños ¡toda una sorpresa!. Se habla de esfuerzo, de persistencia, fracaso…  y se alude a dos temas tabú en nuestra cultura actual: la importancia de la vergüenza y de la culpa, como dos emociones morales negativas, pero que tienen su relevancia.

Para padres y también educadores

El libro está escrito y dirigido preferente para las familias. Tiene un alto contenido de pautas educativas. El lenguaje es asequible a cualquier persona y cada capítulo finaliza con un resumen de las ideas principales.
Educadores y docentes también pueden leerlo. No les supondrá esfuerzo traducir las estrategias y pautas a los contextos educativos en los que se muevan: la escuela, el aula, la educación no formal.

Para terminar

A mí me ha gustado su lectura. Lo he leído, lo he subrayado y estoy en la fase de realizar una síntesis de las ideas clave, para poderlas consultar cuando las necesite.

“La diferencia entre estos niños (dos niños que en la escuela infantil eran tímidos) estaba en la forma en sus padres habían respondido a su timidez desde que eran pequeños, una diferencia que, en opinión de Kagan, modificó literalmente el desarrollo de sus cerebros. 
Las madres de los niños que seguían siendo tímidos adoptaron una postura protectora respecto de sus pequeños; los protegieron de cosas que los perturbaban y los calmaron cuando lloraban. Pero las madres de los niños que perdieron la timidez con el tiempo, pensaron que sus hijos debían aprender a enfrentar lo que los perturbaba. Al tiempo que mostraron su empatía hacia ellos, no reforzaron sus llantos y preocupaciones. En lugar de ello, establecieron límites firmes e insistieron en la obediencia.
Kagan sostuvo que la hipótesis de que la neuroquímica de los niños que habían superado la timidez cambió porque sus padres los expusieron a nuevos obstáculos y desafíos, mientras que los niños que no habían enfrentado desafíos mantuvieron los mismos circuitos cerebrales y por lo tanto, siguieron reaccionando en exceso desde el punto de vista emocional.  (página 16)."

lunes, 18 de abril de 2016

EL RINCÓN DE VIRGINIA CARRERA. VIDEOJUEGOS, MOVIL Y TELEVISIÓN




VIDEOJUEGOS, MÓVIL Y  TELEVISIÓN EN LOS NIÑOS/AS

¿Se pasan nuestros hijos/as mucho tiempo delante de la televisión y/o videojuegos?
Estamos ante una época en la que los niños “nacen sabiendo” de tecnología, ya desde muy pequeños manejan tablets y móviles con mucha soltura, siendo una prolongación de ellos y convirtiéndose en algo indispensable de lo que, en la mayoría de los casos, no saben separarse.

Pues bien, aprovechemos esta situación a nuestro favor. Consiste en utilizarlos como “recompensa”, pero no material, no me refiero a comprarle algo que no tiene o un “cacharrito” mejor, sino al TIEMPO de uso. Se trata de regular los minutos de uso en función de la realización de sus tareas (tanto escolares como en casa). Y siempre después de que lleven a cabo la conducta (hacer lo que se le ha pedido), nunca antes para no caer en el posible “engaño”.

¿Cómo llevarlo a cabo? Se establece la norma causa-consecuencia, es decir, explicamos que a cambio de realizar determinada tarea, “gana” unos minutos de Tablet, videojuego…  Tenemos que tener claro varias cosas para que esto sea efectivo:

-          Ser firme y constante. En caso contrario, verán que no somos capaces de llevarlo a cabo e intentarán resistirse.

-          Tener claras las tareas y la recompensa de cada una.  En función de la edad se realizarán más o menos tareas. Es bueno ponerlo por escrito donde todos puedan verlo y recordarlo.

-          Ser realista. No podemos pedir que si estudia 5 horas jugará 10 minutos.

-          Premiar los acercamientos a la tarea. Debemos valorar si hace un esfuerzo aunque no acabe la tarea exactamente como nos gustaría. Si somos capaces de ver este punto, será más fácil motivarlos para que continúen.

Tened claro que no es ser mal padre/madre no darles lo que quieren cuando quieren. Debemos enseñarles a tolerar cuando se le dice que no. Es difícil, pero es la única manera de enseñarles a ser felices.


Virginia Carrera
 Psicopedagoga

viernes, 15 de abril de 2016

El rincón de Virginia Carrera. Para que el niño duerma en su habitación y se duerma solito



PAUTAS PARA DORMIR

Hay que tener una rutina que prepare al niño para el sueño:


  • Dormir siempre en el mismo sitio, a la misma hora y después de una actividad tranquila.
  • Avisarle que es la hora de dormir, llevarlo al baño, elegir las cosas con las que duerme (chupete, peluche…)…
Una vez preparado, llega el momento más temido, se realizarían las siguientes fases:

  • Acostar al niño en la cama (sería aconsejable leerle un cuento).
  • Despedirse diciéndole una frase que elegimos como clave: “Papá y mamá te están enseñando a dormir como los niños grandes. Buenas noches, que duermas bien”.
  • SALIR DE LA HABITACIÓN PASE LO QUE PASE.
  • Si llora o tira los objetos, volvemos a entrar dejando un tiempo. Entrará cada noche uno de los padres o la persona que se encargue de cuidarlo ese día. SÓLO ESA PERSONA DURANTE ESA NOCHE. Volvemos a entrar, recogemos lo que ha tirado y con tranquilidad se le repite: “Papá y mamá te están enseñando a dormir como los niños grandes. Buenas noches, que duermas bien”.
  • Dejar pasar un tiempo: el primer día: 1 min hasta volver a entrar, repetir la frase. Salimos, volver a los 3 min si sigue llorando, repetir la frase; salimos y volver a los 5 min, repetir la frase. Así sucesivamente cada 5 minutos mientras la intensidad del llanto sea fuerte, el primer día.
                         2º día: 3 minutos – 5 minutos – 7 minutos
                         3º día: 5 min – 7 min – 9 min
                         4º día: 7 – 9 – 11
                         5º día: 9 – 11 – 13
                         6º día y en adelante: 11 – 13 – 15


IMPORTANTE: debéis estar convencidos de que es lo mejor y llevarlo a cabo. 

RESPETAD los tiempos para volver a entrar, si entráis antes sabrá que si protesta mucho estaréis ahí. Una vez comenzado no se debe abandonar este proceso, sino será contraproducente.

Para finalizar, si no duerme con ningún muñeco, se puede presentar uno para que lo acompañe por la noche y se sienta menos angustiado. Se le enseña el peluche y se le dice: “A partir de ahora (nombre del muñeco) dormirá contigo cuando mamá/papá no esté, cuando lo veas contigo, es como si mamá/papá estuviera aquí.”






Todo el proceso que he descrito debe realizarse con mucha paciencia, no chillarle al niño a la hora de dormir, si estáis convencidos, llevadlo a cabo pase lo que pase, sino mejor no empecéis.




                                                                     Virginia Carrera. Psicopedagoga
                                                                       







viernes, 8 de abril de 2016

Es muy importante fomentar la autoestima de nuestros hijos


Lo mismo que los adultos, los niños y niñas necesitan confiar en sí mismos, en lo que saben hacer, en su potencial para desarrollar una actitud positiva frente a la vida y hacer frente a los obstáculos que se encuentren en su camino hacia la libertad y la autonomía.

Por experiencia propia puedo decir que los niños y niñas con baja autoestima son poco autónomos, poco atrevidos, con poca o nula iniciativa, nada interesados por la creación de nuevas experiencias, miedosos, retraídos, poco sociables...
                          

Fomentar su autoestima me ha llevado a interesarme por el tema de forma más profunda y por ello quiero enumerar algunas de las pautas más interesantes que he seguido para ayudar a estos peques:
  • Corregir sus "errores" con paciencia y dedicación, con mucho cariño, sin gritos ni aspavientos.
  • No utilizar palabras de desaprobación como torpe, tonto, bobo, malo. Es preferible que tampoco se usen términos como listo, bueno... Hay otras formas de decir las cosas sin etiquetar como: no hay que pegar a nadie, debemos recoger los juguetes, has dibujado muy bien, me encanta tu dibujo... En definitiva: no debemos juzgar al niño o niña sino a su comportamiento.
  • Evitar hacer comparaciones con otros niños o niñas o adultos. No hay base para las comparaciones porque todos somos diferentes.
  • Valorar su trabajo, su esfuerzo, no el resultado. El resultado a veces no es proporcional al esfuerzo, por eso valorar el esfuerzo y la constancia es lo más adecuado. Todos estamos aprendiendo constantemente.
  • Darle autonomía para que haga las cosas que es capaz de hacer. Por ejemplo: vestirse sólo, lavarse los dientes, ayudar a poner o quitar la mesa, llevar la ropa al cesto, recoger la habitación y los juguetes... Estas pequeñas acciones promueven la responsabilidad tan necesaria en todos los aspectos de la vida.
  • Poner límites. La importancia de saber en qué terreno nos movemos es fundamental para todo ser humano. Un niño o niña debe saber qué se espera de él, qué está bien y qué está mal y si se rebasan estas normas siempre deben saber que habrá consecuencias. La puerta de las consecuencias deberá estar cerrada, es decir, cuando un peque pasa una norma, a priori no debe saber cuál será la consecuencia, ésta debe ajustarse en el momento de la acción. Por ejemplo no es conveniente decir: si no recoges los juguetes no te doy chocolate, a lo mejor ese día el peque puede pensar que es mejor quedarse sin chocolate que recoger los juguetes. Sin embargo si le decimos... si no recoges los juguetes tendremos que pensar algo, esto nos da opción para ajustar ese día y en ese momento lo que mejor nos convenga a nosotros o al niño-a.
  • No sobreprotegerles. Los peques con sobreprotección son indecisos, miedosos y no se atreven a tomar decisiones sin el apoyo de un adulto. Los niños y niñas deben explorar, sin peligro, pero explorar el mundo que les rodea. No pasemos nuestros miedos a nuestros chavales porque no avanzarán en su desarrollo.
  • Darle su espacio y su tiempo. Los niños-as necesitan que les hagamos caso cuando nos cuentan cosas de casa o del cole o del parque o del patio. Para ellos y ellas es importante lo que nos van a decir. Un adulto que constantemente pasea o está sentado en un banco del patio o del parque viendo el móvil en vez de animar o hablar con el niño-a le está restando importancia a la acción de comunicarse y expresar sus necesidades y emociones. 

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Espero que estas pautas sean útiles.


Mensajes positivos


En relación con la entrada de refuerzos de la conducta, que nos preparó Virginia Carrera, aquí os dejo una buena lista de mensajes donde hallaréis un buen repertorio.





   

El rincón de Virginia Carrera. Los refuerzos de las conductas



REFUERZO

En la entrada anterior os hablé del castigo, que como habréis observado y experimentado, no siempre es lo más eficaz. 

La alternativa, y mejor opción es el REFUERZO positivo, ¿qué quiere decir eso?
Si el castigo es introducir una consecuencia desagradable a causa de un mal comportamiento, mala acción, etc; el REFUERZO positivo consiste en INTRODUCIR una consecuencia AGRADABLE (podríamos hablar de recompensa, para que lo entendáis, pero no es exactamente tal). Quieredecir, que el niño/a obtendrá una consecuencia que a él/ella le gusta, cuando realice una acción positiva (no tiene por qué ser material, de ahí que no os quiera hablar de recompensa, ya que es lo que todos tenemos en mente).

Situación: mi hijo/a todos los días coge la videoconsola/el móvil / sale a jugar... si no hace los deberes NO SALE A LA CALLE (CASTIGO). Es algo que hace todos los días (incluso cuando a veces no hace los deberes) y se lo quitamos.

Reformulemos la cuestión: CUANDO hagas los deberes (conducta que queremos) entonces, y sólo entonces JUGARÁS a la videoconsola / móvil /etc. EN TÉRMINOS POSITIVOS. (En caso de no hacer los deberes, el tiempo va pasando y por tanto, la consecuencia positiva no la obtendrá) Como véis, no le estamos quitando nada, sino que simplemente no lo está consiguiendo.
Conducta positiva --- consecuencia positiva (si obtengo consecuencias positivas, repetiré la conducta).
¿Donde está el problema? En que hasta ahora, seguramente, se les aplica los castigos, en vez del refuerzo, por tanto, si decidimos cambiar, las primeras semanas, en función de la perseverancia, paciencia de los padres, y la personalidad y capacidad de aceptar las nuevas normas por parte de los niños/as, tardaremos más o menos, o nos será más o menos difícil.
Es algo que, si estamos convencidos y tenemos muy claro cómo se hace, podemos aplicar; en caso de no saber muy bien cómo, lo mejor es guía profesional ya que sino será un fracaso. Os aseguro que FUNCIONA. He actuado en bastantes casos y con unas pautas a los papás/mamás, su firmeza e implicación (por parte de todos los que conviven con el niño/a) da RESULTADO.

No hay una varita mágica, si alguien quiere más información, o una pequeña "ayuda", estaré encantada de asesoraros. Aunque lo mejor es "guiaros" conociendo en persona vuestro caso, ya que siempre será más "sencillo" de esta forma.

viernes, 1 de abril de 2016

El rincón de Virginia Carrera. Castigos






CASTIGOS
   Los castigos no son la forma más eficaz de evitar que nuestro hijo/a deje de hacer algo que no queremos o haga algo que no hace.Sólo se deben aplicar en ocasiones puntuales, siempre que por lo que se le castiga sea algo de importancia. 
   No castigar por: una simple rabieta, dejar de hacer algo, un insulto, pequeña falta… en estos casos lo mejor es dejar de atender al niño/a y una vez que deja la rabieta, deja de insultar… le explicamos que nos gusta más cuando no hace eso y cuáles son nuestros sentimientos cuando lo hace “mal”. (Esto cuando ya tiene la edad suficiente para entendernos y ponerse en nuestro lugar, a partir de 7 – 8 años, depende de la madurez del niño/a).

   Si aun así consideramos necesario el castigo:

1.- El castigo debe ser aplicado lo antes posible. (No hace los deberes hoy y lo castigamos con no ir al cumpleaños de dentro de dos semanas; no nos hace caso en algo que le decimos y lo castigamos para otro día, etc.: no es efectivo porque se nos olvidará, no lo cumpliremos y por tanto nuestro hijo/a aprende que se puede salir con la suya).

2.- Debemos tener cuidado, si lo castigamos, HAY QUE CUMPLIRLO; por ello:

3.- NO debe ser EXCESIVO, debe estar en función de la gravedad de la acción (vas a estar todo el mes sin jugar a… Al final nos dará pena, o dejamos que juegue para que nos deje tranquilo, o lo levantamos por cualquier otro motivo; por lo tanto terminaremos sin cumplirlo; de nuevo, nuestro hijo aprenderá que se puede salir con la suya).


4.- Un niño al que constantemente se le está castigando, se acostumbra. Y seguramente, muy pocas veces se termina aplicando. Por lo tanto: el castigo pierde eficacia.


                                                                                                       Virginia Carrera
                                                                                                       Psicopedagoga

martes, 29 de marzo de 2016

Escuela de padres

Educar a los hijos-as (alumnos-as)
Mejorar la forma de educar de los padres y madres es una de las tareas básicas de las Escuelas de Padres.

Todos, las familias y los profes, tenemos dudas cuando realizamos nuestras tareas educativas. ¿Estamos haciendo lo correcto? ¿Esto no será perjudicial para los peques? ¿Cómo evito la sobreprotección? ¿Qué debo hacer para educarlos de forma natural y positiva?

Aquí hay unas cuantas indicaciones que, a mi parecer, son básicas para poder comenzar en nuestra tarea.

TENER NORMAS
Es básico que los peques sepan en qué terreno se mueven. Si hoy decimos que esto está mal y mañana lo admitimos como bien... Poneos en su lugar y pensad en un jefe o jefa o directora que os dice: hoy entras a las 5 y haces esto, pero mañana empiezas a las 8 y haces esto otro. El trabajo sería un caos. Pues lo mismo les pasa a ellos y ellas.

Las normas deben ser límites posibles de realizar y deben tener un amplio margen, no ser estrictas ni demasiado laxas. Pueden afectar a horarios, limpieza, orden, actividades familiares, organización, etc.

ESTAR DE ACUERDO
No es necesario decir lo mismo, pero sí estar de acuerdo en las cosas más básicas e importantes. Cada persona tiene su forma de actuar y así lo hará, pero no puede haber contradicciones entre padre y madre. 

Los acuerdos pueden ser a nivel amplio: qué tipo de educación darles, qué valores enseñarles... o a nivel más cotidiano, es decir, del día a día. Imaginad que mamá le deja ver la tele 10 minutos, pero papá le deja 1 hora. El niño-a siempre pedirá permiso a papá para verla porque así dura más que es lo que quiere.

DAR EJEMPLO
No me cansaré de repetir que lo que ven es lo que van a imitar, no lo que oyen.Estar intentando que un niño o niña haga algo que no ve en nosotros es pura utopía. Los niños-as imitan gestos, palabras y actitudes. La palabra siempre se haya en un segundo plano porque las actitudes son las que nos aportan más información.

Imaginaros diciendo a voces que no griten. La coherencia es uno de los factores más importantes a la hora de educar, da lo mismo en la familia o en la escuela.

RAZONAR
No parece un elemento básico en la educación por la edad de los peques, pero sin embargo os puedo asegurar que es fundamental. El razonamiento es parte de nuestro adn, somos seres racionales, y nos hace llegar a conclusiones y entender lo que nos rodea y a nosotros mismos.

Evidentemente los razonamientos deben estar sujetos a la edad de los niños-as, pues cuanto menor edad menor capacidad para hacerlo. Aún así se debe intentar como primera opción siempre.

Cuando los niños-as son un poco más mayores, si hemos seguido esta pauta, nos pedirán que les expliquemos las cosas, los comportamientos, las acciones, etc.
QUERER
La relación entre adultos y niños-as debe ser conscientemente afectiva, pero afectivamente positiva.
Querer es uno de los verbos más satisfactorios que podemos encontrar, porque querer o ser querido es básico para formarnos como personas.
Querer o amar es abrazar, besar, preocuparse por ellos-as, cuidarles... pero también es ayudar a mejorar, exigir, corregir... Todo forma parte del cariño y el amor, lo físico y lo psíquico. 

CUIDADO con confundir querer con dejar hacer lo que quieren o con evitarle todos los problemas que se pueda encontrar y estar siempre al quite. No debemos confundir querer con dejar hacer o con sobreproteger (esto es algo difícil de controlar, pero teniendo sentido común...).


Estas son unas cuantas indicaciones recomendables, pero, por supuesto, se podrían decir algunas más.

lunes, 14 de octubre de 2013

Cinco consejos para educar a los hijos

Cinco consejos para educar a los hijos


Imagen tomada de Photl.com
Sobre pautas para educar a los hijos hay una amplia literatura y muchos expertos. De ellos bebemos los que nos dedicamos ayudar a las familias en su labor educativa. La lista de estrategias, pautas, consejos y hasta recetas que existen es larga y exhaustiva.
Pero hoy me propongo algo complicado: resumir en sólo cinco, los consejos para educar a un hijo. No son los únicos, pero por lo menos, éstos habría que respetarlos siempre.

1. Dar buen ejemplo
Las personas y los niños aprendemos principalmente por imitación. Los hijos imitan lo que hacéis, lo que dejáis de hacer, lo que decís y cómo lo decís… Imitan actos y actitudes.
Vuestros hijos van aprender de vosotros, pero si vuestros buenos consejos son incoherentes con vuestros comportamientos, primero se desconcertarán, después aprenderán vuestra conducta incoherente.
Es así de crudo: ser padre, ser madre, os obliga a ser ejemplares.
2. Estar de acuerdo
El mensaje de papá y mamá no puede ser contradictorio. Si queréis educar a vuestro hijo, tendréis que estar de acuerdo.
El acuerdo debe ser en “las grandes cuestiones”: cómo queréis educarle, en las grandes decisiones sobre su educación, qué valores queréis inculcarle… Pero el acuerdo también es para “lo pequeño”: decidir sobre el día a día, sobre normas y decisiones cotidianas.
Cada uno tendrá su estilo y su impronta, pero el mensaje que el niño o la niña reciba de vosotros tiene que ser el mismo.

3. Disponer de normas
Los niños necesitan unos límites y unas normas. Si son muy cerradas, se asfixiarán; si son demasiado abstractas, se sentirán perdidos.
Las normas son las reglas de juego básicas, los límites dentro de los cuales se pueden mover con libertad. Las normas se refierenaspectos básicos: horarios, actividades, relación con las personas, organización familiar, seguridad personal, cumplimiento de las propias obligaciones, etc.
En las normas es clave que sean fácticas, es decir, que se cumplan y se respeten. No vale que estén formuladas como ideales y que luego no se exijan ni se cumplan.

4. Primero razonar
Somos seres racionales y eso hay que respetarlo y aprovecharlo. Razonar significa explicar el porqué de las normas, las consecuencias en uno mismo y en los demás de los propios actos, y hasta cierto punto, dialogar y negociar.
Con los niños pequeños el razonar es limitado, pero hay que intentarlo como primera opción. En los mayores, es imprescindible.
Como dicen muchos expertos: con los pequeños razonar menos y actuar más y, con los mayores, actuar menos y razonar más.

5. Amar
La relación padre-madre e hijo es una relación fundamentalmente afectiva. Amar significa abrazar, besar, cuidar, preocuparse de sus asuntos…
El amor es exigente, luego amar también es corregir, ayudar a mejorar y exigir lo mejor de cada uno. El amor sin exigencia, es pura ñoñería,  leí una vez.
Por último, amar implica dedicar tiempo, la calidad es importante, pero hay un mínimo de cantidad que es indispensable. Dedicar a los hijos solo el tiempo que nos sobra un sería para que reflexionáramos y revisáramos nuestro ranking de preferencias.
Por supuesto que existen muchas más pautas y estrategias, pero como mínimo ¿Qué os parecen estas cinco? Os las recuerdo: dar buen ejemplo, estar de acuerdo, disponer de normas, primero razonar y amar.

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viernes, 8 de febrero de 2013

Ya no se qué castigo usar



Quiero compartir con los padres este artículo creo que muchos nos sentimos así más de una vez.

Ya no se qué castigo usar



Mi hija tiene seis años y es un trasto. No consigo dominarla y ya no sé qué castigo usar con ella, porque parece que ninguno hace efecto. Le he quitado lo que más le gusta, he utilizado “la silla de pensar”, le regañó y nada… ¡urgente! ¿Qué hago?

Este es un caso bastante representativo de lo que muchos padres y madres comentan y se lamentan.
Aunque la información sobre el caso es incompleta, sin embargo vamos aportar algunas ideas.
CAMBIO DE ESTRATEGIA
La primera recomendación es cambiar la estrategia. En lugar de centrarse en castigar las conductas inadecuadas, lo mejor, aunque no se lo crean, es reforzar el comportamiento que queremos que la niña muestre, reforzar las conductas adecuadas.
Delimitar las conductas
Esa estrategia obliga a tener claro cómo queremos que se comporte, tratando de definir las conductas que queremos que muestre. Después centrarse en esas conductas mejor que en los comportamientos negativos.
¿CÓMO REFORZAR?
Hemos quedado que la estrategia consiste en reforzar aquellas conductas que consideramos adecuadas. Sin embargo, muchos padres identifican refuerzo con premio, y administrar premios lo identifican con algo material.
Técnicamente el refuerzo no es un premio y mucho menos tiene que ser algo material. Algunas formas de reforzar que resultan muy efectivas son:
  • Prestar más atención a las conductas positivas.
  • Elogiar y aprobar esas mismas conductas.
  • Conceder algunos pequeños privilegios cuando estos comportamientos adecuados aparecen.
Si reforzamos las conductas adecuadas lo que ocurrirá será queaumentará la probabilidad de que estas vuelvan a aparecer.
Evitar incoherencia en la aplicación de castigos
Los castigos que la madre de nuestro caso utiliza, a veces se emplean de forma incoherente: unas veces sí, y otras veces, no se aplican, aunque las circunstancias sean similares.
Otras veces  se llevan a cabo dependiendo del ánimo con el que se encuentre. Además en muchos casos los castigos son más bien fruto de la ira y no una medida educativa.
SI EL MAL COMPORTAMIENTO CONTINÚA
Cuando a pesar de reforzar  el mal comportamiento continúa, entonces se pueden utilizar de forma progresiva algunas de las siguientes medidas:
Ignorar y desaprobar
Ignorar esas conductas, es decir, no prestarles atención. Esto es efectivo siempre que sea posible de llevar a cabo.
Desaprobar el comportamiento, es decir llamar la atención o utilizar la reprimenda ante esos comportamientos negativos.
Retirar privilegios
Otra estrategia consiste en retirar algunos privilegios, esas cosas que sabemos que le gustan: dibujos, videojuegos, teléfono…
Parece resultar más efectivo cuando previamente el niño sabe que se le va a retirar por determinadas conductas. También es más eficaz cuando se retiran por un tiempo limitado. Por ejemplo, retirar un videojuego durante una tarde es igual de efectivo que hacerlo durante toda una semana, y además más fácil de llevar a cabo.
Espero que con estas orientaciones pueda ayudar a todos los que se encuentran en una situación similar.
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lunes, 4 de febrero de 2013



 Dedicado a los padres que siempre estamos muy ocupados y estresados. Vuestro hijo crecerá y no volveréis a tener esta oportunidad. Dad prioridad a crear vínculos afectivos positivos, Dasfrutad de ver crecer a vuestro hijo, es cuchadlo, sabed lo que piensa y contadle lo que vosotros opinais sobre las cosas. ¡Ánimo!

Leer cuentos a los hijos

 

CuentoHoy les propongo una tarea que no necesita muchas explicaciones y que seguro que todos los padres y madres conocen: leerle cuentos a sus hijos. Ya sé que muchos lo hacéis, pero esta entrada va dirigida a los que sois menos constantes en llevarla a cabo o necesitáis un “empujoncito” porque se os está olvidando.
Tomáis un libro de cuentos y se lo leéis lentamente. La noche, antes de ir a dormir, es un buen momento para hacerlo. Si sois capaces, dais diferentes entonaciones a las situaciones y personajes. Si el cuento es demasiado largo… lo leéis en varias noches.
La lectura de cuentos despierta la imaginación y creatividad de los niños y a la larga es una medida eficaz de fomento de la lectura. Además es una actividad agradable que papá o mamá hacen juntos y que favorece la relación con ellos. Si tenéis varios hijos de edades similares, lo pueden escuchar todos juntos.
Con niños un poco mayores,desde los cinco o seis años os animo a leer otro tipo de lecturas más amplias que un cuento, pero de literatura infantil y juvenil: ¿os acordáis de “los Cinco”? ¿De las aventuras de Tom Sawyer? A este tipo de lecturas me refiero. Aunque solo sean una páginas cada noche. Y si en algún momento os piden el libro para leerlo solos… es una manera estupenda de animarlos a la lectura.
Los que no lo hacéis os animo a empezad esta costumbre y cada noche le leéis un cuento o una páginas de lectura.
Y los que ya lo practicáis: os animo a comentar vuestra experiencia.
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viernes, 25 de enero de 2013


No lo sobreprotejas


Los educadores y  profesionales que trabajan con niños y jóvenes con necesidades educativas especiales (n.e.e.) suelen insistir a las familias en que no sobreprotejan en exceso a sus hijos. Puede decirse que es una “queja habitual” de los que trabajan en este campo.
Las familias, por su parte, también manifiestan su malestar ante la insistencia de los educadores: se sienten incomprendidos en esta actitud y no siempre alcanzan a entender la importancia de esta exigencia.
¿De qué conductas estamos hablando?


Cuando se habla de sobreprotección excesiva, se refiere a conductas como las siguientes:

·         Realizar en lugar de los hijos, aquellos aspectos referentes al autocuidado, higiene personal, alimentación, vestido… que podrían hacer por sí mismos o serían capaces de aprenderlo.
·         Estar excesivamente pendientes de su seguridad, impidiéndoles moverse o actuar con cierta libertad, por miedo a que le pueda ocurrir algo.
·         Reaccionar con prontitud ante cualquier contratiempo o dificultad, no dando la oportunidad a que los chicos o chicas intenten resolver por ellos mismos los problemas o inconvenientes con los que se encuentran.
·         Mostrarse excesivamente compasivos sin necesidad.

Actitud comprensible
Que las familias de los niños y jóvenes con n.e.e. sean sobreprotectoras en exceso es una actitud comprensible. Probablemente solo estando en su piel se alcanzaría a comprenderlo. Es posible que esta sea la respuesta natural e instintiva a verlo más vulnerable e indefenso.
También es una forma de manifestar el amor incondicional, de hacerle la vida un poco más agradable, haciéndole las cosas más fáciles. Probablemente, la sobreprotección excesiva sea para las familias una forma de “hacer algo por ellos”, de sentirse útiles como padres y no permanecer con los brazos cruzados.

Por qué no es adecuada
Sin embargo, la sobreprotección excesiva, aunque resulte comprensible, es una actitud inadecuada porque en el fondo, ralentiza el desarrollo de la propia autonomía personal.
Cuando se habla de niños y jóvenes con n.e.e. el objetivo principal de la intervención educativa es desarrollar al máximo su autonomía personal. Es decir, que en la medida de sus posibilidades, estas personas consigan el máximo nivel de autonomía y por tanto, cuanto menos dependientes sean, mucho mejor.
Para unos chicos, por sus condiciones personales, esta autonomía será muy limitada, pero para otros muchos, las posibilidades de autonomía son mayores. La sobreprotección excesiva frena el desarrollo de su autonomía y aumenta la dependencia.

¿Qué hacer entonces?
Para estimular la autonomía la norma general puede ser que todo lo que su hijo o hija pueda hacer por sí mismo, sin poner en peligro evidente su seguridad, que lo haga.

Se puede concretar en algunas actuaciones como las siguientes:

·         Que realice en casa todos aquellos hábitos de autonomía referentes a higiene personal, autocuidado, vestido, alimentación, etc que tiene adquiridos en el centro educativo. Hablen con sus educadores y hagan una lista de aquello que es capaz de hacer.
·         Tómense como compromiso que aprenda a hacer por sí mismo uno o dos hábitos al mes, dentro de sus condiciones personales. Igualmente hablen con sus educadores y le podrán indicar qué hábitos son más adecuados afrontar y cómo enseñarlos.

·         Cuando se encuentre con una dificultad o inconveniente, no intervengan de inmediato: denle unos instantes para que intente buscar alternativas y solución. Si es necesario, pueden ayudarle facilitándole pistas u orientaciones para resolver la situación.

·         Piensen que desarrollar su autonomía es lo mejor que educativamente pueden hacer por su hijo o hija: eliminen pensamientos de compasión o la idea de que ustedes lo pueden hacer mejor y más deprisa.

·         Aleccionen a los demás miembros de la familia. A veces, los que favorecen la sobreprotección no son precisamente los padres sino otros familiares. Anímeles a contribuir al desarrollo de su autonomía.

·         Refuercen a su hijo o hija por los logros que en este aspecto consiga y háganle sentirse satisfecho por las conquistas realizadas.

Cambiar actitudes de sobreprotección por actitudes de desarrollo de la autonomía personal, no debe ser fácil, al contrario, es complicado y requiere determinación. Probablemente se encontraran con personas a su alrededor que no les comprenderán y reprocharán su cambio de actitud.

Los educadores, personas formadas especialmente para ello, le animarán y le ayudarán a entender que están realizando lo correcto. Desde este Blog os doy mi ánimo y apoyo.